El Municipio de Roca anunció que a partir de esta semana comenzará a realizar controles rutinarios de exceso de velocidad en distintos sectores de la ciudad, en el marco de su política de seguridad vial y conforme a lo establecido por el Código de Tránsito local, Ordenanza N° 4845.
Para llevar adelante los operativos se utilizarán radares móviles homologados y certificados, en cumplimiento de la Ley Nacional de Tránsito, con el objetivo de garantizar mediciones precisas, confiables y transparentes para los conductores. En paralelo, ya se inició la instalación de cartelería indicativa que advierte sobre la presencia de estos dispositivos en las zonas donde se realizarán los controles.
En una primera etapa, los radares móviles se ubicarán en los siguientes puntos de Roca:
- José Ingenieros, a la altura de Río Negro, sentido Este–Oeste (velocidad máxima 40 km/h).
- Rochdale, a la altura de Israel, sentido Este–Oeste (velocidad máxima 40 km/h).
- Damas Patricias, a la altura de Ayala, sentido Norte–Sur (velocidad máxima 40 km/h).
- 25 de Mayo, a la altura de Don Bosco, sentido Este–Oeste (velocidad máxima 20 km/h).
- Jujuy, a la altura de Los Perales, sentido Norte–Sur (velocidad máxima 40 km/h).
Desde el Ejecutivo municipal recordaron que la normativa vigente fija con claridad los límites de circulación: la velocidad máxima en zona urbana es de 40 km/h; en zona rural, de 60 km/h; y la velocidad mínima en calles de gran circulación o bocacalles es de 20 km/h.
Asimismo, el artículo 114 del Código de Tránsito establece el régimen sancionatorio para quienes no respeten las velocidades máximas, con multas que van de 50 a 500 USAM. La falta se considera grave cuando se superan los 60 km/h en avenidas y zonas rurales o los 40 km/h en calles urbanas.
La implementación de estos controles se suma a los operativos de detección de cruce de semáforo en rojo que ya se vienen realizando en la ciudad, como parte del programa integral de seguridad vial. Desde el Municipio señalaron que la medida apunta a reforzar la prevención de siniestros viales y a proteger tanto a conductores como a peatones.
El objetivo central, indicaron, es promover una circulación más segura y responsable, fortaleciendo el respeto por las normas de tránsito y la conciencia vial en toda la comunidad.

